Alrededor de 100 personas incluidas socios, hinchas y vecinos se acercaron para conocer detalles y exponer inquietudes sobre el nuevo proyecto. Con la presencia de autoridades del club, comisión del estadio, grupo de arquitectos y autoridades municipales, entre ellos el Alcalde (i) del Municipio A, Nestor Piñeyro, se efectuó una jornada de intercambio para conocer detalles del estadio que marcará un antes y un después en el oeste de Montevideo.
La primera consulta fue dirigida hacia los tiempos que demandará la obra y cuando comenzará. El presidente de Liverpool, José Luis Palma, aseguró que el tiempo total de construcción será de 20 meses aunque todavía no hay fecha de inicio, ya que recién “a mediados de marzo se define la empresa que estará a cargo”. Por otro lado, será la Intendencia de Montevideo la que determine por qué calles se van a trasladar las máquinas constructoras.
La infraestructura externa al estadio y cómo afectará al entorno del barrio cuando se realicen eventos multitudinarios fue otra de las preocupaciones presentadas. Palma respondió a modo de ejemplo con la Rural del Prado o eventos concurridos en la rambla y explicó que cuando hay eventos multitudinarios la infraestructura barrial siempre se verá desbordada. Además, dijo que como sucede en cualquier obra que hay en el país o en el mundo, “siempre hay disconformidad y no se puede satisfacer a todos”, pero explicó que se ensancharán las veredas con el fin de mejorar la circulación peatonal en los espectáculos masivos.
Otra inquietud que presentaron fue sobre el alto que tendrá el estadio y cómo dañará la visibilidad de algunas casas y edificios. Palma comentó que la altura total, incluyendo el techo, rondará los 10 metros y será un poco más alta que la cooperativa Agropecuaria del Sur que está por la avenida Carlos Maria Ramirez. Además, agregó que se respetará un árbol añejo que hay en el perímetro y no será talado o reubicado.
El aspecto ambiental fue un foco que tuvo varias idas y vueltas, principalmente por la cantidad de roedores, basura y personas en situación de calle que habitan en los alrededores. El presidente negriazul aseguró que previamente se desarrollará un importante trabajo de fumigación y limpieza profunda de todo el perímetro. Por otra parte, agregó que el cuidado ambiental es una de las premisas del proyecto, contará con paneles solares y una bomba que reutiliza el agua de lluvia para el riego del césped.
Los vecinos y vecinas también presentaron dudas sobre las redes de saneamiento y la electricidad de toda la zona considerando que son estructuras viejas. El arquitecto Daniel Bebech tomó la palabra y dijo que cuando hay obras de esta magnitud, se procede a cambiar toda la red de saneamiento, ANTEL proporcionará una mejor fibra óptica y se creará una subestación de UTE en torno al nuevo estadio de Liverpool, por lo tanto las casas nos verán afectadas durante la construcción ni cuando se inaugure el estadio.
Otro arquitecto presente fue Carlos Arcos, quien dijo que el objetivo principal del proyecto es potenciar el impacto positivo que tendrá en el barrio y disminuir los negativos. Explicó que por primera vez entró un proyecto a la IM que tiene todos los aspectos positivos y ninguno en contra. Agregó que hoy en día los vecinos “no se imaginan” lo mucho que serán beneficiados e hizo referencia al Antel Arena y como aportó un cambio de calidad para toda la zona.
La última consulta fue de una vecina que mostró su preocupación luego de que mandara dos correos electrónicos y no obtuviera ninguna respuesta. El presidente negriazul dejó en claro que lo más importante de este encuentro era justamente eso, “subsanar la falta de comunicación”. Confirmó que se creará un nexo de comunicación entre la comisión del estadio y los vecinos, con el fin de informar con tiempo anticipado cada avance que vaya teniendo la obra y poder mantener el orden y la organización del barrio en tiempos de construcción.
Para cerrar la jornada Palma se refirió a la necesidad de hacer el estadio en el mismo lugar y no moverlo de allí. “Yo soy un hijo del barrio como ustedes y no aterricé en paracaídas”, señaló. Reconoció la importancia de mantener viva la esencia del club y que si bien se pone en la piel de todos los vecinos, es necesario hacer la obra en Belvedere.



