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Comuna Mujer

Eva López, referente de la comuna 17. Foto: Virginia Martínez.
Cristina Martínez, referente de la comuna 14. Foto: Virginia Martínez.
Nilda de León, referentes de la comuna 18. Foto:Virginia Martínez.
Este año, Comuna Mujer del centro comunal zonal 17 cumple 15 años. En ese marco conversamos con su referente y entrevistamos a las otras comunas del Municipio A para conocer su gestión y sus objetivos.


Un ejemplo de lucha por los derechos humanos


Comuna Mujer es un programa creado por la Intendencia de Montevideo (IM), dirigido a mujeres de diferentes edades, en especial de aquellas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad social. Está formado por un grupo de mujeres organizadas que promueven la generación de políticas de género.
En junio de 1996 nacen las tres primeras comunas: la 8 , la 12  y la 17. Luego se fueron creando las otras. El Municipio A tiene tres: la 17 del Cerro que este año cumple 15 años, la 18 de Paso de la Arena y la 14 de Belvedere. Si bien todas las comunas luchan por los mismos temas, cada una tiene sus políticas sociales diferentes puesto que cada zona posee sus particularidades y necesidades.
Las comunas son co-gestioandas por la Secretaría de la Mujer de la IM, las comisiones zonales de mujeres, los equipos sociales de la zona y ONGS que brindan apoyo y servicios específicos. Todas las comunas tienen servicios gratuitos de psicólogas, asistentes sociales y abogadas, grupos de autoayuda, talleres y charlas sobre diversos temas. El tema principal, que dio pie a crear las comunas, es la violencia doméstica. Desde sus orígenes hasta la fecha, los grupos de mujeres han priorizado en las diferentes zonas de Montevideo servicios de atención jurídica en derecho de familia y servicios psico-sociales para mujeres en situación de violencia domésticas. Un tema que no se instaló hoy, sino que viene  de muchos años atrás; “la diferencia es que antes de que se crearan las comunas, no era muy visible pero existía, y no había un lugar donde las mujeres pudieran denunciar la problemática”, afirma Nilda de León, referente de la comuna mujer 18. 
Uno de los principales objetivos de las comunas es luchar para darle visibilidad al tema y tener un espacio para atender a todas las mujeres que sufren por violencia, ya sea doméstica, moral, psicológica o laboral. Cuando se instalaron las comunas no se hizo ningún tipo de propaganda y “el boca a boca fue tan grande” que las abogadas se vieron desbordadas de trabajo. “Las primeras veces se atendían 10 mujeres y hoy se están atendiendo más de 16 por día”, relató la referente de la comuna 18.
Del zonal 9 surgió la idea de realizar un lanzamiento con dinero de distintas organizaciones: cada vez que moría una mujer por violencia doméstica todas las comunas ponían un "spot de negro" en las ventanas como un llamador para los vecinos. “Y fue impresionante porque los vecinos se acercaban a preguntar y les explicábamos que estábamos haciendo una campaña contra la violencia doméstica”. Lo importante era hacer visible la temática, más allá que el tema siempre estuvo en el tapete. “Tratábamos de que la gente se enterara qué era lo que estaba pasando y por qué estábamos trabajando”, dijo Nilda.
Eva López, referente de la comuna 17 explica que si bien antes se hacían algunas denuncias, “hoy, sin embargo, ha cambiado un montón. La fuerza que tenemos las mujeres y los hombres, que también están luchando por lo mismo y se han unido a la causa, ha cambiado mucho el panorama. Aunque es algo de nunca acabar”.
Omar García y William Berruti, con integrantes de las comuna 17,únicos hombres, hasta hora que participan de una comuna. En conjunto con las mujeres luchando por la igualdad de género y la violencia doméstica.
Omar hace referencia a una mujer que participó de unos de los talleres y cuenta su experiencia de que no notaba la violencia que sufría. “Cuando la enfrentó se dio cuenta”, dice Muchas mujeres no denuncian por miedo o por no sentirse solas y en ese sentido los talleres han despertado mucho porque a muchas mujeres les brinda la posibilidad de abrirse y dialogar, “contar lo que les pasa”,  sostiene Omar.

La zona de la comuna del 18 es mayoritariamente una zona rural, con sus realidades y particularidades, quizás donde habitan mayor cantidad de adultos mayores; la comuna 14 trabaja más en redes con otras organizaciones. La comuna del 17 en cambio trabaja con muchos asentamientos. Existen alrededor de 66 asentamientos sólo en el Cerro, donde la violencia doméstica tiene mayor visibilidad, según las referentes de las comunas.
Eva cuenta la experiencia de algunos talleres que han realizado en los asentamientos: “Cuando vamos a los asentamientos vamos con cualquier temática, nunca vamos con el tema violencia doméstica porque hablar directamente del tema genera miedo en las mujeres. Después las cosas van saliendo. A veces si el marido se entera que se habla de violencia no la deja ir a la mujer y ella por temor deja de hacerlo”.

Cristina Martínez, referente de la comuna 14, contó la experiencia con mujeres que trabajan en Barrido Otoñal: “Fue algo muy rico para nosotros. La idea era ayudar a las mujeres que no tuvieran inserción laboral y social y lo logramos”.
Eva insiste en la necesidad de abrir esos espacios a los diferentes barrios y descentralizar los servicios jurídicos, puesto que existen muchas necesidades, especialmente en los barrios más vulnerables y alejados. “Nosotros avalamos a las mujeres que vienen acá, que son golpeadas pero en los asentamientos se sufre lo mismo y hay mujeres  que no pueden venir a la comuna o al comunal a hacerse atender por las abogadas o las psicólogas porque no tienen plata para el ómnibus. El ómnibus sale 18 pesos, lo mismo que un litro de leche que a veces no la tienen para sus hijos. Eso pasa mucho y la gente suele pensar que la mujer que sufre violencia, lo tolera porque quiere, y no tolera porque quiere, tolera porque su contexto la lleva a que vivir esa problemática. No podemos juzgar sin saber cómo es la situación”.

Contribuir a que el Municipio incorpore en sus acciones la promoción de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, y la equidad de género para mejorar la calidad de vida de las mujeres, en especial de aquellas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad social, es el objetivo de las comunas. Consolidar espacios locales de participación, encuentro y propuestas entre mujeres que potencien el desarrollo de iniciativas, fortalezcan sus derechos y den respuestas a necesidades específicas. La existencia de los municipios es un poco reciente [poco más de un año] pero “creo que va a ser más efectivo en el tiempo porque las decisiones van a ser más directas, es como un acomodar las piezas, hay muchas cosas  a medio hacer que el municipio puede ayudar a cambiar”, dijo Nilda. 
La prioridad de las Comuna Mujer es la violencia doméstica, por eso nacieron. Pero con el tiempo otros temas se fueron tratando y derivando desde otras áreas como la equidad y la igualdad dentro del hogar y el trabajo. Muchas leyes han dado a luz y han cambiado algunas situaciones por las que las comuna luchan día a día: el servicio doméstico que genraba el trabajo ilegal. Hoy, no sólo se legalizó el trabajo doméstico, sino que la empleada domestica tiene su feriado no laboral: el 19 de agosto.
Cristina hace referencia al lenguaje inclusivo que existe hoy en día: “Ahora se dice compañeras y compañeros, por ejemplo”, además de los avances en la presencia de la mujer en trabajos no tradicionales como “chóferes de ómnibus, guardas, taxistas, cortadoras de carne”, continuó enumerando Cristina.
Muchos años han corrido contra la violencia, los derechos, la igualdad y las oportunidades, no sólo de mujeres sino también de niños y niñas, discapacitados/as y adultos mayores. Pero lo cierto es que los tiempos ya no son los de antes y la participación social y política tampoco es la misma. Hombres se han acercado en apoyo a las mujeres reconociendo los mismos derechos sociales y laborales, un gran cambio para la comuna 17 en la que al principio las protagonistas eran sólo mujeres. Y con su fuerte presencia continúan en esa incesante búsqueda pero, quizás con el tiempo, por qué no, más hombres se unan también, a las otras comunas en este largo y complejo camino de la lucha.
Mucho queda por hacer en esta sociedad “tremendamente agresiva en donde se nota que no hay un buen relacionamiento entre la gente”, manifestó Nilda, pero “la fortaleza ha sido mucha en cuanto seguimos de pie y creemos que en estos 15 años se han entreverado muchas cosas por el hecho que ha habido altos y bajos como en todo espacio social y político -porque esto es también un espacio político y las dos cosas van de la mano”, sostuvo Eva.
En los primeros 73 días de 2011 fueron denunciados en la Seccional Policial 24ª, 16 casos de violencia doméstica, y de seguro existan muchos más casos que no se denuncian.
Entre talleres, charlas, seminarios y encuentros las comunas intentan incentivar a las mujeres a que participen y a que no tengan miedo porque siempre va a ver ayuda. 
Una vez terminado el censo, las comuna evaluarán las estadísticas que tienen de mujeres en las tres comunas del municipio y, “no vamos a relacionar con sindicatos y con el ministerio de trabajo para tratar de solucionar los problemas”, aún existentes.  

Virginia Martínez

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